Y regresé más bien perplejo a las aceras,
"¡Oh!, cuán curiosa -me decía- es la mujer",
tras el paréntesis fugaz de sus caderas,
yo me abracé a mi melopea y al amanecer.
Javier Krahe – Paréntesis
Soledades del ocaso sangriento
Y regresé más bien perplejo a las aceras,
"¡Oh!, cuán curiosa -me decía- es la mujer",
tras el paréntesis fugaz de sus caderas,
yo me abracé a mi melopea y al amanecer.
Javier Krahe – Paréntesis
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Pau
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Sangre y cielo, vestigio rojo del día –la vida– que desaparece. Detrás, la negra nada del universo –la muerte– que perdura y espera.
Rojo sobre negro y negro sobre todo...
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