19 de mayo de 2009

Me voy

Todavía faltan unos días y algunas pruebas, y desde luego no quiero dejarme llevar por la euforia, pero el hecho es que me voy.


11 de mayo de 2009

Mi lista

Hoy se agolpan las incertidumbres y visten a este mayo con un aire de despedida triste. No sé qué va a pasar, ni dónde voy a acabar, pero por si acaso más adelante no puedo, voy a elaborar una lista de cosas que quiero hacer este verano:

  1. Salir hasta el amanecer. No lo he hecho tantas veces como habría querido.
  2. Levantarme temprano para hacer una fotografía del amanecer tras la Catedral de Salamanca que tengo pendiente desde hace meses.
  3. Bañarme en el mar por la noche. Me indigna tener esta tarea pendiente desde hace tantos años.
  4. Irme de supervivencia.
  5. Tomar un Cointreau con chocolate en una terraza de Santander (si es con Irene, mejor).
  6. Ir a Roma.
  7. Encontrar la ruta entre Silió y el embalse del Ebro. Hay un tramo que sigo sin tener claro, pero quiero intentarlo. También tengo que resolver el no menos importante detalle de cómo volver a casa una vez encontrada la ruta :-P
  8. Volver a Madrid.
  9. Conocer Londres.
  10. Robar un enanito de jardín y liberarlo en el monte. Esta última la veo más complicada, pero puede intentarse.
  11. Tomar un té con Inés.
  12. Conocer Granada.

Seguiré actualizando la lista cuando se me vayan ocurriendo nuevas cosillas :-)

28 de abril de 2009

Yo también sueño con Jamaica

No voy a decir que era un fiel seguidor suyo porque mentiría, a la manera en que se hace en las despedidas dolorosas. Pero por algún motivo su despedida me ha impresionado, supongo que porque fue un hombre de verbo duro que se despidió con una sonrisa.

Hoy me he dado cuenta de que yo también sueño con Jamaica. O soñé con ella en el pasado. He querido recorrer sus playas y ver su mar, pero sobre todo he querido sentir la esperanza, he querido escuchar el murmullo de las voces sin gritos, he querido huir a donde el amanecer sea más claro y los días se pierdan entre el murmullo de las olas, lejos de lo naturalmente artificial.

Tal vez esa Jamaica en la que estoy soñando no exista. Tal vez esto que os estoy contando sea sólo el fruto de películas y carteles de turismo asomados a los escaparates de las agencias de viaje.

Nunca he estado en Jamaica, y es probable que nunca la vea. Me da igual. Mejor que sea así.

Mi Jamaica, esta Jamaica en la que hoy sueño, me vale porque es quimera, porque ocupa el espacio del no-aquí, porque me ayuda a imaginar que podríamos ser otros.

Y sueño, y me voy a Jamaica para mejor sentir mi distancia ante lo que veo: calles grises, gente triste. Y sueño con Jamaica para reclamar de mi más alegría, para pensar que todos podemos romper con todo, que somos capaces de no acudir puntuales a las citas, de reírnos de los estudios sociológicos que explican la muerte, de creer que el porvenir que nos espera no está condenado a ser de por vida un tiempo para el llanto.

Javier Ortiz Sueño con Jamaica

25 de marzo de 2009

Bésame

Cacheite en bragas no portal
quixen sair pero sen marchar

Sacaches do bolso un vibrador
enrareceuse a situación

Fozaches nas pilas e non arrancou
tiráchesmo á cara e botácheste a rir

Vai ser un pracer introducila madam
nunha húmida historia de amor

Siniestro Total – Bésame, soy gallego

5 de febrero de 2009

Contactos

A sugerencia de Olga, he realizado una gráfica en la que divido en dos categorías mis amigos en Facebook, suponiendo que son un muestreo representativo de mi entorno social en el Mundo Real™. El resultado que he obtenido es el siguiente:

Ahora os toca a vosotros tratar de deducir con qué criterio hice las categorías y si se puede sacar alguna conclusión interesante de todo esto :-P.

Importar

Misslucifer sugiere en los comentarios que el 33% es el porcentaje de contactos que realmente me interesan, pero se ha equivocado. No obstante, he decidido hacer el cálculo y he obtenido el gráfico siguiente:

En esto sí que creo que hay diferencias entre el Facebook y el Mundo Real™: normalmente aquí suelo rodearme de gente relevante. Supongo que es consecuencia de la nueva definición de "amigo" que ha traído Internet: cualquier imbécil con quien he coincidido en algún momento y en algún lugar.