Mi problema con las palabras es que siempre se me quedan cortas. No puedo evitar sentir que cuando hablo, los sonidos que escapan de mis labios son una estúpida caricatura, una mala copia de lo que hay en mi. Y temo que esa mala copia sea la que recuerde, que esa expresión limitada sea lo que de verdad llegue a los demás. Supongo que por eso a veces me quedo callado y mirando a ninguna parte, con una sonrisa resignada en la boca. Supongo que el problema no es tanto de las palabras como mío. En cualquier caso tiene mal remedio.
Así que después de todo, no es mala idea dejar que otro hable por ti cuando te quedas sin palabra. Quizás alguien puede encontrar en un libro las palabras que no has sabido dedicarle.
...
No es por esto en concreto, de hecho creo que es sólo una excusa. Es por todo. Por un montón de años, por el último mes. Por tirar de mí y sacarme a la fuerza de mi propio callejón sin salida. Por la paciencia. Por tener siempre un momento. Por un millón de cosas. Por todo y por nada. Me quedo otra vez sin palabras...
Bueno... tú lo sabes y yo lo sé.
2005 - 2010 Pau. Todos los derechos reservados.
4 comentarios:
;-D
Hoy tampoco yo tengo palabras, pero es debido al cansancio... Estoy muerta...
Nah, que sólo me apetecía saludarte :)
Me voy a dormir!!!!
Un besazo!!!!!!!!
mmmm... me dejas sin palabras a mí también. Siempre ha habido otro lenguaje más allá de las palabras, y a veces, simplemente éstas no hacen falta :)
Besitos!!
Sí, sobretodo cuando cuesta farsi capire... jejejee
Muas!
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