No se vive mal con la peste negra, una vez te acostumbras a la inflamación de los ganglios. Cuesta un poco más respirar cuando estás acostado, y algunas noches te despiertas tosiendo y vomitando sangre. La temperatura corporal es también un pequeño contratiempo, aunque casi no lo notas gracias a las continuas convulsiones y ese dolor punzante que hace que aprietes los dientes hasta romperlos. No exagero, ayer se me partió uno así.
Cada noche me despierto gritando y llorando de miedo, aunque el doctor me comentó el otro día con gesto grave que sólo me quedan tres meses de vida. No deja de ser una buena noticia, sólo tres meses agonizando y todo habrá terminado para siempre...
Lo que peor llevo son esas manchas negras y azuladas de la cara y el pecho. Bueno, eso y que hace dos días se me han abierto las inflamaciones del cuello, de los brazos y de las ingles, y no paran de expulsar ese líquido pestilente y blanquecino.
La verdad es que me quedan fatal...
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2 comentarios:
La verdad es que eres un romántico empedernido.
WoW como mola, pero podrías haber explotado mucho más el humor negro... de todas formas, estoy de acuerdo con Misslucifer :p
MUA!
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