8 de abril de 2006

Reflexiones sobre The Cemetery Gates (I)

Hoy no puedo dejar de escribir, aunque es tarde... al final, entre varias cosas, me paso el día tecleando... hoy estaba revisando el relato "The Cemetery Gates", que publiqué por entregas en éste blog... Lo ciero es que me sorprende que pudiera mantener una idea durante tanto tiempo, yo que me canso rápido de todo. De octubre hasta diciembre estuve escribiendo esa historia que llevaba en mi corazón desde hacía tiempo.

Vivo solo y me siento muy a gusto. Pero una noche tuve ese miedo irracional que a veces nos sacude. Miedo a levantarme y encontrarme algo horrible, no sé ni siquiera el qué. Supongo que una parte de mí mismo... No me asustan las pesadillas. Desde pequeño tengo sueño lúcido, y cuando tenía pesadillas era capaz de intervenir y modificarlas, lo cual, en la práctica ha hecho que desaparezcan de mi vida. Pero puedo tener pesadillas despierto, cuando mi imaginación me juega malas pasadas inventando historias horribles. Aquella noche pensé que si podía intervenir en un sueño y cambiar su curso, también podía intervenir en uno de esos miedos que me venían a la mente, convertirlo en algo soñado y como tal, modificarlo. De ahí construí la trama de sueño y realidad que queda de manifiesto al final del relato.

Así pues, decidí literalizar mi miedo y tratar de crear algo bonito con ello. Pero no quería hacerlo yo, quería que lo hiciera por mí un "yo" literario. Es decir, escribí sobre un escritor que escribe una historia. Pero lo hice focalizándome en el protagonista, invirtiendo la jerarquía. El esquema es complicado pero me parece muy bello.

Atención: revelación de trama a continuación
Los siguientes párrafos contienen detalles sobre la trama y el argumento del relato. No debería leer éste artículo antes que la obra.

En general, The Cemetery Gates es la historia de un escritor. Ese escritor despierta un día en un cementerio, y tras descubrir que ha muerto, los acontecimientos se suceden con rapidez. Cuando se acerca el final, se descubre que el escritor fue asesinado por un lector enloquecido. Pero no es así, y en la historia no se explica porque esperaba que los lectores lo comprendieran. En realidad, el escritor que habla en primera persona a lo largo del relato murió a manos de una criatura procedente de un relato suyo, aunque su viuda lo ignora.

Aquí es precisamente donde confluyen las historias en varias dimensiones y parece que todo se ordena. El modelo de la realidad que tomé fue que el relato fue escrito por una persona escribiendo en el papel del escritor asesinado, como recurso: muchas veces los autores escriben en primera persona experiencias ajenas. Quien escribe el relato somete a desgracias muy duras al escritor que había muerto asesinado y que ha vuelto a la vida, por lo que el primero acaba muriendo. Y muere de la misma forma en que murió el segundo: asesinado por su creación.

Al final del relato, el escritor confiesa que vendería su alma por volver a ver a su amada. Se supone que a continuación, ese escritor será devuelto a la vida, pero descubrirá lo absurdo de su existencia y decidirá vengarse de mí, que soy, en último término, quien se encuentra en la cima de la estructura (salvo que alguien esté escribiendo mi vida al mismo tiempo que acontece...)

Con éstas anotaciones, creo que doy por explicada la trama del relato, que puede ser confusa si no se ha leído con continuidad. En ese sentido creo que la edición impresa es de gran ayuda.

Durante aquellos meses aprendí muchísimo sobre literatura, y si soy sincero, me encanta haber añadido un poema al relato, quería experimentar lo más posible... También me permití cpmprender la sensación de escribir bajo presión. La mayoría de los capítulos fueron redactados en buenos momentos de inspiración. Sin embargo, una parte significativa fue escrita en momentos del día emocionalmente neutros, con resultados bastante interesantes: ésto me permitió entender que si se trabaja duro se puede escribir en casi cualquier circunstancia.

Eso sí, voy a ser sincero: la mayor parte de los detalles surgieron sobre la marcha. Lo único que tenía claro desde el principio es que quería escribir un relato emocionalmente completo, con un final cerrado y concreto (detesto los finales crípticos) aunque poco previsible. Por otro lado, tenía una idea borrosa del juego de narradores, que luego pude ir definiendo. Por último, me obligué a dejar algunas “pistas” durante el relato: algunos detalles que resultan reveladores a posteriori (por eso tengo por costumbre leer los libros dos veces). Se pueden dejar éstas huellas para los lectores más interesados, teniendo una idea aproximada de cómo van a explicarse en el futuro (y buena memoria para no dejarse nada en el camino). El resto fue improvisado.

En la siguiente entrega daré algunos detalles sobre cómo se hiló la trama y la narración, y tal vez publique alguna de las escenas suprimidas...

3 comentarios:

Misslucifer dijo...

Jo, casi me ha costado más entender las reflexiones que el relato en sí :P

Que envidia con lo de poder controlar tus sueños, yo tengo siempre (no falla) pesadillas y a veces son escalofriantes. He oído que se puede aprender a controlarlas, pero no lo he intentado... Y también tengo pesadillas despierta. Cuando son muy curiosas, las escribo, pero no como tú. Me has dado un nuevo punto de vista desde el que verlas. Y meditar sobre ellas. :)

Me ha parecido muy interesante, leeré las siguientes entregas atentamente ;)

Pau dijo...

Cuando era muy pequeño (lo fui) tenia muchisimas pesadillas, y me despertaba muchas noches. Mi madre me enseñó a tranquilizarme cerrando los ojos y pensando en cómo cambiar el final para que fuera como yo quisiera. Se volvió tan común que comencé a ser capaz de hacerlo sin despertarme, era consciente del propio sueño y lo modificaba.

Un día leí que no todo el mundo puede hacerlo, y que de hecho es muy raro y me extrañó muchísimo. Con el tiempo he constatado que es verdad.

Desgraciadamente, cada vez sueño menos cosas (supongo que me acuesto más cansado que antes) y rara vez intervengo.

Realmente todo esto viene porque llegué a tener más miedo de lo que imagino despierto que de mis pesadillas, y curiosamente, lo que sueñas despierto es mucho más difícil de controlar...

Muchas gracias por tu comentario, creo que eres la única persona que lee éste blog :-)

¡Un abrazo!

Misslucifer dijo...

Yo creo que muchos habrán pensado que el final de la historia suponía el final del blog...